Una brújula en Turquia puede llegar a serte muy útil. Guiarse por los nombres de las calles es imposible. Los locales parecen no conocerlas, y cuando intentas que te indiquen en el mapa donde te encuentras, pasan olímpicamente de los extraños papeles que tienes entre manos.
Las calles tienen muy pocos números visibles, y los establecimientos parece que cambien de dirección 2-3 veces por año porque siempre que llegas triunfal al número que tienes en tu papel, te dirán que esa dirección ya no existe o que se han mudado.
Aunque no tengan ni pajolera idea del sitio por el que preguntas, dos hombres jugando al Bakgamon delante de su taller de cerámica, o tres ancianos turcos tomando el té en la calle, se enzarzarán en una discusión filosófica sin fin. “Yo creo que estaba hacia allá” “Pero allí no era donde vivía Francisca, la tía de Manolo?” “Que será del pobre Manolo, que tal le irá con su problema de hemorroides?” “Pues creo que llevaba un tratamiento de…” Y así hasta el infinito, en turco claro. Y tu allí delante con tu mapa en las manos y teniendo la sensación de que solo te faltan los calcetines blancos con sandalias y el gorrito de explorador.
Preguntar buscando información fuera del Islambul ("ciudad del Islam") turístico puede ser una auténtica odisea.
Las calles tienen muy pocos números visibles, y los establecimientos parece que cambien de dirección 2-3 veces por año porque siempre que llegas triunfal al número que tienes en tu papel, te dirán que esa dirección ya no existe o que se han mudado.
Aunque no tengan ni pajolera idea del sitio por el que preguntas, dos hombres jugando al Bakgamon delante de su taller de cerámica, o tres ancianos turcos tomando el té en la calle, se enzarzarán en una discusión filosófica sin fin. “Yo creo que estaba hacia allá” “Pero allí no era donde vivía Francisca, la tía de Manolo?” “Que será del pobre Manolo, que tal le irá con su problema de hemorroides?” “Pues creo que llevaba un tratamiento de…” Y así hasta el infinito, en turco claro. Y tu allí delante con tu mapa en las manos y teniendo la sensación de que solo te faltan los calcetines blancos con sandalias y el gorrito de explorador.
Preguntar buscando información fuera del Islambul ("ciudad del Islam") turístico puede ser una auténtica odisea.
Escenario tipo 1 (Oficina de información en la estación de tren de Ankara)

El Ankara Ekspressi nos deja soplando humo en los andenes de la estación.
Con legañas en los ojos de una buena noche en el tren litera preguntamos:
- Merhaba, the tourist office lütfen?
- Not espik inglis, sorry
Pero la hospitalidad turca les puede y nos indican como llegar con mímica. La respuesta universal en turquia. Gesto derecha. Gesto izquierda. “Information!”. Por supuesto cuando lleguemos allí, esta habrá sido trasladada hasta la otra punta de la ciudad.
Con legañas en los ojos de una buena noche en el tren litera preguntamos:
- Merhaba, the tourist office lütfen?
- Not espik inglis, sorry
Pero la hospitalidad turca les puede y nos indican como llegar con mímica. La respuesta universal en turquia. Gesto derecha. Gesto izquierda. “Information!”. Por supuesto cuando lleguemos allí, esta habrá sido trasladada hasta la otra punta de la ciudad.
Escenario tipo 2 (En la parada de Bus, en busca de la” Tourist Office perdida”)
- Merhaba, to go to Ulus please?
- Do you have bus-card
- … eh… nop
- Ok, come with me
Y nos pagan el billete rechazando nuestras sucias liras. Malditos turcos que te hacen sentir como un ingrato.
Escenario tipo 3 (in a busy street in Ulus)
Vendedores ambulantes, gente desocupada sentada en las aceras OTOCARSPOTTING (viendo el tráfico pasar), y a nosotros no se nos ocurre otra cosa que preguntar:
- Lütfen, to go to…
- Can I help you lady?
- Where do you want to go?
- Where are you from? (La pregunta universal en Turquia)
- Can I help you?
- Can I…
- …
Cientos, miles, como en Zombies Party… Cada uno de ellos te indicará una dirección en la rosa de los vientos. Hasta que tu digas eso de… “Esto… gracias, ya preguntaremos por ahí”.
Escenario tipo 4 (en una estación de servicio, llegando a Ankara al atardecer)
Nos paramos a repostar, y a intentar limpiar el coche de alquiler para devolverlo sin recargos. Despues de 300-400 km por carreteras polvorientas, con conductores despistados, camiones asesinos, ancianos y sus “volidos” a 20 km/h por el carril izquierdo de la “autopista semi-asfaltada” y mosquitos suicidas con el único objetivo en la vida de estrellarse en nuestro parabrisas, el coche (para más inri blanco) ha quedado en un estado más que lamentables.
- Can we clean the …
Enseguida se ofrecen a limpiárnoslo, y nos invitan a sentarnos en unas sillas de camping y una mesa de plástico en el porche de la estación. Mientras demuestran su maestría en el manejo de la manguera, nos sirven té en una vajilla que no ha sido lavada en años. Está delicioso. Nos enteramos que estamos en la “Genghis Petrol Station”, porque el patrón se llama como Khan . Su hijo que domina un poco de inglés. Nos dice orgulloso como los turcos descienden de aquellos mongoles. Luego nos traduce como su padre dice que es un patán, que se deje de majaderías y que se le está olvidando la lengua de Shakespeare por no practicarla. El tipo que nos ha llenado el depósito tiene mi edad y parece mi abuelo. Se acerca curioso con 3 o 4 compañeros con mono azul más. La estación se paraliza, ya nadie atiende los surtidores.
- Where are you from?
- What is your job? (segunda pregunta universal en Turquia)
- Turquia is expensive? (tercera pregunta universal en Turquia)
- ...
Cuando decimos que venimos de Barcelona se ponen a recitar nombres de jugadores del Barça. A mi como si me hablan en turco. Pero es la tónica del viaje cuando paramos en pueblos aislados o en aldeas, asique me pongo a corregirles su pronunciación repitiendo como un loro los nombres que me sueltan… ah! Me he enterado de que Luis Aragones ahora “curra” en Turquia… vaya, vaya, que interesante. Me dicen que Maria parece mayor que yo (porque a “la mujer” raramente se dirigen). Sonrisa irónica mía y yugular hinchada de María: “Creo que ya es hora de que nos marchemos, ya he tenido suficiente té…”.
2 comentarios:
El fútbol es como el tabaco, abre puertas, estrecha lazos, rellena espacios, rompre silencios incómodos y mata, sí, también mata, pero vivir mata mucho.
Deberías aprender más cosas de fútbol es cultura general.
¡Aupa Athletic!
Gora Athletic!!
por cierto, aún siguen en primera?
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