Paradojas del destino, coincidencias dramáticas, de ejercicios de calculo de fuerzas y momentos sobre vigas y cimientos a presenciar en directo las trágicas consecuencias de los mismos. Aquel día, hace 5 años ya, volvía de la universidad de un examen (o de estudiar para uno, es lo que tiene septiembre) probablemente de estructuras.
Como de (mala) costumbre, al llegar a casa fui directo al lobotomizador, para encontrarme a mis hermanos hipnotizados ante la pornografía de aquellas imágenes. La macabra belleza de los edificios en demolición. Era como estar viendo un cruce entre Die Hard y Die Harder … pero fue real. John Mclane estaba de vacaciones y los terroristas ganaban.
Los acontecimientos del 9/11, un icono mediático de la historia moderna reciente, estuvieron envueltos en un halo de misterio y sinsentidos varios, de ahí la proliferación de teorías conspiratorias varias (algunas tan absurdas e increíbles como las preparadas en relación a los atentados de Madrid por el PP y mediatizadas por el Mundo, la COPE, Telemadrid y medios afines).
Loose Change es una de ellas.
Este documental que pretendía ser inicialmente un proyecto de ficción acabo siendo una de las “conspiranoias” más interesantes (da miedo!) y más vistas en la red (si no ven el video bajenselo en la web).
A pesar de sus detractores, de sus críticos y de las numerosas páginas que pululan por la red destrozando el mito (semioficiales o populares), lo cierto es que “montaje” o no de la CIA u otros organismos de inteligencia, conspiración gubernamental o no, la administración Bush utilizó los atentados como pretextos políticos y militares para agredir primero a Afganistán y después a Irak.
También son ciertas las 2.749 victimas que murieron sepultadas en la “zona cero” de Manhattan, y en las otras zonas, la “zona uno” y la “zona dos”: 1500 civiles muertos en Afganistán solo en 2005 y 6600 civiles muertos en Irak solo durante el verano de 2006. (Cerca de 25.000 civiles han muerto ya de forma violenta en Irak desde la invasión liderada por Estados Unidos en marzo de 2003).
Cual guion de Jonathan Hensleigh (que fue detenido por el FBI tras completar el script para Die Hard: with a Vengeance, porque tenía demasiada información sobre la reserva federal de oro en Downtown Manhattan) el documental muestra documentos desclasificados del gobierno (completamente reales y mantenidos en secreto durante décadas, que de acuerdo a la legislación norteamericana se dan a conocer treinta años después de producidos los hechos, digamos que una vez los delitos han prescrito) que dan tanto miedo como la propia conspiración gubernamental: falsos atentados en bases americanas de cuba, pompas fúnebres para victimas inexistentes, etc.
Como de (mala) costumbre, al llegar a casa fui directo al lobotomizador, para encontrarme a mis hermanos hipnotizados ante la pornografía de aquellas imágenes. La macabra belleza de los edificios en demolición. Era como estar viendo un cruce entre Die Hard y Die Harder … pero fue real. John Mclane estaba de vacaciones y los terroristas ganaban.
Los acontecimientos del 9/11, un icono mediático de la historia moderna reciente, estuvieron envueltos en un halo de misterio y sinsentidos varios, de ahí la proliferación de teorías conspiratorias varias (algunas tan absurdas e increíbles como las preparadas en relación a los atentados de Madrid por el PP y mediatizadas por el Mundo, la COPE, Telemadrid y medios afines).
Loose Change es una de ellas.
Este documental que pretendía ser inicialmente un proyecto de ficción acabo siendo una de las “conspiranoias” más interesantes (da miedo!) y más vistas en la red (si no ven el video bajenselo en la web).
A pesar de sus detractores, de sus críticos y de las numerosas páginas que pululan por la red destrozando el mito (semioficiales o populares), lo cierto es que “montaje” o no de la CIA u otros organismos de inteligencia, conspiración gubernamental o no, la administración Bush utilizó los atentados como pretextos políticos y militares para agredir primero a Afganistán y después a Irak.
También son ciertas las 2.749 victimas que murieron sepultadas en la “zona cero” de Manhattan, y en las otras zonas, la “zona uno” y la “zona dos”: 1500 civiles muertos en Afganistán solo en 2005 y 6600 civiles muertos en Irak solo durante el verano de 2006. (Cerca de 25.000 civiles han muerto ya de forma violenta en Irak desde la invasión liderada por Estados Unidos en marzo de 2003).
Cual guion de Jonathan Hensleigh (que fue detenido por el FBI tras completar el script para Die Hard: with a Vengeance, porque tenía demasiada información sobre la reserva federal de oro en Downtown Manhattan) el documental muestra documentos desclasificados del gobierno (completamente reales y mantenidos en secreto durante décadas, que de acuerdo a la legislación norteamericana se dan a conocer treinta años después de producidos los hechos, digamos que una vez los delitos han prescrito) que dan tanto miedo como la propia conspiración gubernamental: falsos atentados en bases americanas de cuba, pompas fúnebres para victimas inexistentes, etc.
“La diferencia entre ficción y realidad es que la ficción debe tener sentido”. Lo dijo Tom Clancy, autor estadounidense de thrillers políticos basados en conceptos de inteligencia militar.
A pesar de que hoy escriba cosas negativas como prometí que NO haría, el que sea capaz de hacerlo es un reflejo de que estoy más contento y me queda algo de coraje para enfrentarme a mis demonios. Tenía ganas de sacármelo de la cabeza, para poder seguir construyendo mi mundo mágico, y también como Tom Clancy (“I've made up stuff that's turned out to be real, that's the spooky part.”) escribir ficciones que quizá algún día se conviertan en realidad.
Como una en la que de verdad podamos parar a Bush.

1 comentario:
Ve mirando de vez en cuando al otro lado de la calle o en los reflejos de los cristales de los escaparates porque seguro que ya te estan siguiendo.:)
Sigue con tu lucha!
Publicar un comentario