martes, febrero 20, 2007

LA FLOR DE MI SECRETO


Hace un par de días vi otra de Pedro Almodóvar que me gustó mucho más que “Volver”. “La Flor de mi Secreto” cuenta la historia de Leo, que tras el seudónimo de Amanda Gris -una de las grandes reinas de la novela rosa- debe entregar 5 novelas de amor durante los próximos 3 años.

Está obligada por contrato, y por el éxito que le permite llevar un cómodo ritmo de vida, a los elementos estrictos de este tipo de literatura; “novelas de amor y lujo en escenarios cosmopolitas, sexo sugerente y solo sugerido, deportes de invierno, sol radiante, urbanizaciones, subsecretarios, ministros, yuppies, nada de política, ausencia de conciencia social, y final feliz”.
Pero Leo se encuentra muy débil, atraviesa un momento de fragilidad que le impide crear la más mínima ficción, el menor crecimiento, por mucho que se empeña en cumplir ese contrato en vez de novela rosa le sale negra, cada página que escribe le sale mas negra. No es solo una crisis creativa, es una crisis existencial, un mental breakdown, un colapso vital.

Me hizo pensar en lo que me contaban en navidades unos amigos sobre la crisis creativa que sufría una tercera, y el dolor que esta le causaba. También había firmado un contrato para las siguientes entregas de un comic que publico y crítica alababan, pero de un estilo en el que ella, se había dado cuenta, ya no se sentía identificada… tremenda paradoja. Puedo imaginarme la encrucijada en la que se encontraba, y probablemente se encuentra, ya que estas situaciones de un malestar tan intenso pueden prolongarse semanas, meses o incluso (dios no lo quiera) años.

Hay quien los llama “momentos decisivos”, más relevantes por la verdad que descubren que por el sufrimiento que conllevan. Estos momentos son, a pesar nuestro, los que mejores oportunidades ofrecen para el crecimiento personal.

Que es lo que realmente he conseguido? Que es lo que quiero conseguir? Que estoy haciendo con mi vida? Odio mi trabajo? No tengo tiempo para mi. Cuantas horas paso frente al ordenador? Frente al televisor? Porque me conformo con mirar las cosas que quiero hacer? No tengo energía para lo que realmente deseo. Puede realmente algún dinero pagar mi tiempo? Merece la pena el sacrificio que estoy haciendo estos años? Que puedo obtener luego que recompense este día de mi vida? Estoy harto/a de hacer lo que se supone que debo hacer…. Yo siempre quise ser artista… soy realmente feliz? Para esto tantos años de estudios?


¿Cuantas veces te has detenido a hacerte preguntas como éstas?

A todos nos ha pasado en algún momento… La crisis de los 40, de los 30, de los 20… Cuando eres feliz apenas te cuestionas tus circunstancias, pero hay veces en que de pronto reconsideras todo lo vivido. Expectativas incumplidas? Desengaños? Inseguridad? Desorientación? Depresión? Inmadurez?

Leí en algún lado que hay personas, que por su riqueza psicológica y sus inquietudes, tardan en definir su objetivo. No se lo q significa, pero me reconforta.
Respecto al trabajo “O se halla uno que nos satisface y nos llena, o se utiliza el que se tiene como instrumento económico de vida, evitando engendrarse conflicto con el mismo” dice un articulo de autoayuda de alguno de esos suplementos dominicales. No todo el mundo tiene la fortuna de ganarse la vida con algo que le guste. Pero lo cierto es que está en nuestras manos ser felices, si algo no te gusta, o acabas aceptándolo o lo cambias.

Como sigue el articulo “Deja las autocríticas que no hacen otra cosa que debilitarte, y actúa en la dirección más oportuna para ti. Tienes mucha energía y dará sus frutos, sus logros, en cuanto sepas hacia donde encauzarla. Toma la dirección y no la dejes”.

La escritora del guión de Almodóvar es buena en lo que hace, cumple lo que le demanda su público y sus editores, pero no se siente realizada con el “arte” que “produce”. Como una maquina de hacer morcillas, como una cadena continua de montaje, ahora ya sin creer en lo que hace.
Hasta que un día, con motivo de un profundo trauma, uno de esos “momentos decisivos”, se despojará de todo lo que le es ya superfluo, todo lo adherido, todo lo dañino, para volver a encontrar su yo más genuino.

Espero de corazón que aquella amiga haya encontrado solución a su dilema, y sin necesidad de recurrir al libro de las mutaciones (o con ayuda de el si llega el caso), tenga por fin la solución de compromiso, aquella en la que aun late un poquito de la “chispa de la vida”.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Otros vivimos en eterna crisis, pero aprendemos a gestionarlo, lo llevamos cada día.

Una pregunta: ¿Te has hecho pasar por rubia últimamente?

gsus dijo...

"Eterna crisis" es mi segundo nombre... A ver si aprendemos a ser menos inconformistas y a ser más felices con lo que tenemos o nos ha tocado.

De Rubia yo?? no... creo. Por?

Jess dijo...

Gsus!!!! cuantísimo time sin saber de vos! ya veo que sigues en tu línea, por cierto me has traído ciertos recuerdos de la época inglesa...ah! bonita y favorecedora foto esa de María en la plaza de la Birmingham Library, pobre como la maltratas! :p

Weno melón nus vemos pronto (creo)!

maria dijo...

Voy a copiar lo que has escrito en el blog y a grabártelo a fuego en la frente...No sólo lo escribas y te olvides de ello, reflexiónalo.

Yo conocía ya el I Ching, y lo había practicado y todo, hace tiempo. Ya te contaré.

ibalbu dijo...

Testu honek nik idatzia dirudi...edukiagaitik, zuk askoz hobeta idazten duzu, erdaraz.
Besarkada haundi bat Coventrytik, oraindik.