05.01.2011.
3.30 de la madrugada.
No consigo conciliar el sueño.
Los perros del pueblo ladran nerviosos,
ellos también oyen los collotes aullar.
Me levanto a mear al bosque,
y me entretengo apuntando sobre un charco helado.
Me salpico las sandalias...
Seré imbecil.
Vuelvo al saco de dormir que ya se ha quedado frío,
Aunque lo intento ni a pedos lo caliento.
Desearía poder dormir abrazado,
me gusta sentir el peso de un brazo sobre mi pecho,
su cabeza apoyada en mi hombro, con las piernas entrelazadas...
Pero Ngwang Jigme Lama ronca indiferente en su esterilla.
Otra noche en vela,
otra noche a dos velas.
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2 comentarios:
Anda que...
Por aquí los Coyotes aullan dentro mi cabeza.
He recibido tu paloma, junto con la factura de la luz (tenéis de eso allá). Cuídate, ya te contaré cosillas. B7
ohhh... poesia...
ánimo Gsus!
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