No sé ni qué hora es. La una de la madrugada, las dos? Puede ser.
Llevo varias horas ordenando mi mente y mis archivos en el cuarto de Diógenes.
Creando mi pequeña cosmogonía, en la que “todo” tiene su orden y su propósito. Los croquis de escalada, los libros, las agendas. Las nominas del curro, los papeles del banco, las facturas de Vodafone... Por ahora no hay nada que se salga de los compartimentos que he creado, de los archivadores, de las etiquetas, de los casilleros que he seleccionado.
Hasta que vuelva a ocurrir algo. Esa nueva variante, ese nuevo factor de información que altera el orden de las cosas, que te hace necesitar nuevas sub-divisiones, pensar en nuevas estructuras, y re-estructurar el sistema de prioridades y de archivado físico y mental.
Un día todo está en orden, y dios no juega a los dados con nuestro mundo mágico, nuestro universo. Y al día siguiente el aleteo de una mariposa en la sala de recursos humanos de AENA provoca un huracán de fuerza 4 en una pequeña colmena en el barrio de abejas obreras de Sant Ildebronx.
Nos mudamos.
De piel, de malos pensamientos, de frustraciones, de la ciudad al campo.
Nos mudamos... De vida.
En menos de un mes pasaron tantas cosas que me parece que el espacio-tiempo se halla expandido y contraído al mismo tiempo:
Un puente lluvioso en el Irati vasco-francés y en Bilbo, visitando a la abuela ingresada.
Una entrevista, una inspección de fabrica, un cumpleaños y un partido de Basket sorpresa, todo en el mismo día.
Baja voluntaria y curro nuevo.
Replantearnos otro lugar donde vivir, apostar por un pueblo, sopesar infraestructuras, transporte y comunicaciones.
Buscar piso, hacer contratos, cuentas y trámites.
Un finde en Mallorca visitando a la familia Weiss (Es war super! Danke Petra, Karsten, Caronline und Lukas).
Mudanza. Cajas de ropa, cajas de libros, cajas de platos y cubiertos, cajas de plantas, lámparas y sabanas. Subir escaleras y bajarlas, cargar y descargar el coche a altas hora de la noche. Mantas, herramientas, bicis, colchón y somier, cajas de zapatos. Subir la lavadora un piso. Menos mal que somos medio vascos. Más cajas, y mucho polvo. Pintar paredes, arreglar muebles y puertas que no son nuestros. Y cuando piensas que ya has acabado 2 días más de polvo, y más cajas. Por dios donde guardábamos tanta mierda!?! Horrible mudanza.
Disculpadme si estuve un poco ausente, si no cumplí con mis obligaciones sociales y/o familiares. Aún tengo muchas cartas y postales por escribir, libros por leer, viajes que planear, cenas que organizar, cosas que celebrar y cervezas que invitar.
Pero queridos amigos, aita ta ama, bro&sister, acreedores y escaladores... life is in a box, y nuestro nuevo salón está lleno de ellas!!
5 comentarios:
Ya nos hemos acordado de vosotros, jaja!!! Cuando deshagas las cajas acuérdate de contarnos qué tal va todo, jaja!!
Recuerdo que en mi última mudanza tiré un montón de cosas, y nos ayudó una furgoneta, que en un coche no nos hubiera entrado el somie, ni el sofá, jaja!!
Siempre pienso que en la próxima organizaré un mercadillo con las cosas, para andar más ligera, pero ¿es eso posible?
Que alegria hablarte anoche y verte por aqui de nuevo!! Felicidades ... y suerte con esas cajas!
Que alegria hablarte anoche y verte por aqui de nuevo!! Felicidades ... y suerte con esas cajas!
... acaso te has ido màs lejos todavìa ??
Tres chicas en un mismo post!!!!!
boca,
las cosas que tenenemos acumuladas nosotros no valen ni para un mercadillo.
alanna,
it`s always a pleasure to talk to you. Hope to see u this year.
amatalaba,
... acaso te acuerdas de mi todavìa?
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