lunes, julio 02, 2007

TIDELAND

TIDELAN PIRULO
Vuelve mi director de culto favorito, con otro peliculón en el que derrocha estilo propio. Por fin cine Gilliam en estado puro!!

Cansado de esperar grandes obras maestras de otros -para mi- ídolos caídos como el director de Trainspotting (vaya fiasco con “the beach”, o peor aún “28 days later” … de mal en peor) o el chasco que me llevé con La habitación del Pánico de David Fincher (aunque aún me queda Zodiac, para ver si está a la altura de El club de la lucha), no esperaba mucho de T. Gilliam tras el hollywodiense "the Grimm Brothers". Poco parecía que le habían dejado meter mano en este “producto de entretenimiento” al director. Entendible supongo tras el descalabro de “The Man Who Killed Don Quixote” , el hombre tendría que venderse para pagar facturas (como todos!).

Con Tideland reviví la experiencia de “Miedo y asco en las Vegas” en los multis de Bilbao (recuerdas Iortz?): Un chute de bizarrismo fantástico, virtuosismo visual, e imaginación desbordante.

La trama es simple (como critican los criticones) : Jeliza-Rose, hija de un hippie trasnochado permanentemente drogado y una adicta al chocolate y el valium, es una niña que crea para sí un mundo imaginario con el que sobrevivir a su realidad. O desde otra perspectiva, una niña tratando de crear un mundo “real”, para escapar de su entorno irreal. Alicia en el país de las pesadillas.

Con su peculiar imaginario, un gusto por las historias extrañas, el detalle superfluo y ajeno a cualquier hilo argumental, Gilliam puede no ser del gusto de todos. Aviso para navegantes, críticas de metraje excesivo, trama incomprensible y lenta (claro, si se te hace incomprensible, fácil que se te haga lenta, pero luego idolatráis al David Lynch!!. Y a ese sí que no se le entiende ni un cagarro!!). Es cierto que es una película desasosegante, como lo fue Brazil (1985) o hablando de Lynch, su entronizada –en el mundo cinefilofreak- “cabeza borradora” (Arrrrrggghhhh eso si que es desasosiego!!). Pero a mi Gilliam consigue transmitirme ese halo poético y fantástico. A lo Tim Burton pero sin descafeinar, más psicodélico, más oscuro, y en esta peli más cenizo. Una historia un poco triste, como a menudo la vida misma…

En definitiva, brillante. Para tener una experiencia sensorial en el cine, para pensar o no, un ejercicio de poesía surrealista.

La música: increíble banda sonora instrumental , me encanta el momento acompañando los delirios vikingos de Jeff Bridges intentando hacer una pira funeraria flotante. …

La interpretación de Jodelle Ferland de lo mejorcito, como alguien dijo “solo por ella, vale la pena ver la película”.

Por cierto, la foto del comienzo la tomo prestada sin permiso de pirulo, otro que me manda con sus lápices y pinceles a un mundo mágico.

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